
- Disciplina
- Interior y arquitectónico
Puertas, sobrepuertas y paneles de pared tallados a la manera del siglo XVIII: relieve profundo y ornamento calado que convierten un plano liso en arquitectura. Unos quedan en tilo claro, otros realzados con color y oro.
Sin moldes. Tilo y roble trabajados hasta que la veta misma se vuelve ornamento. Esa es la lentitud que exige el relieve barroco.
Tallado en el taller de Alexander GrabovetskiyFrom the studio
El trabajo como estudio histórico
Cada encargo nace como un proyecto de investigación, y no como un simple pedido. Antes del primer corte, el trabajo consiste en estudiar la pieza: remontar un motivo hasta su época y sus maestros, comprender cómo pensaba y se movía la mano que lo talló por primera vez, y llevar un saber en vías de desaparición a una obra nueva, como han trabajado los tallistas durante siglos.
Una talla de este taller es, por ello, única: la interpretación de un estilo histórico, jamás una copia sacada de una plantilla. La veta de la madera, la línea de la hoja, la hondura del rebaje guardan la huella de un estudio y de una mano, y no hay nunca dos iguales. El taller no vende un objeto de serie. Entrega una obra acabada, sostenida por el saber, el dibujo y el oficio de toda una vida. Y cada pieza rescata también un poco de un arte secular del olvido.
Cada encargo comienza con una conversación.
Hábleme de su proyecto: un simple ornamento o un conjunto arquitectónico completo.
Hablemos de su proyecto













